“Curación” social de contenidos, la última frontera

La gente está hablando mucho estos días sobre la “curación” social de contenidos, y no me refiero a mejorar la salud de los contenidos, sino a la edición, o proceso, de los contenidos en sí mismos. Y es que parece que todavía no se ha encontrado un término adecuado para traducir esta palabra correctamente al español. Lo que está claro es que esta corriente es, a día de hoy, el próximo paso en lo social de internet.

Hay algunos servicios que te permiten curar (y dejémoslo de momento así) contenidos de manera social. El primero es Pinterest, una red social que permite a las personas interactuar e intervenir en el proceso de curación social de contenidos, de manera que se optimiza mucho la relevancia de las entradas que uno mira. De hecho ha sido Pinterest la red que ha desatado la locura por esta corriente.

Youtube, plataforma que ha sufrido un gran cambio recientemente (con algunas cosas para bien y otras para mal), ha incluido las Listas de Reproducción como algo novedoso en su mix de servicio y ahora cualquiera puede crear una. Lo cierto es que esta posibilidad ya existía pero ahora la han potenciado.

Facebook ha creado también un sistema de listas, pero no sé muy bien como funciona porque no lo uso mucho, la verdad.

En resumen, que a nuestra tarea de prosumers de hoy se añade la de curar contenido de otros, además de crear, consumir y comentar. ¡Viva!

Hay vida después de Facebook

FacebookFinalmente, Facebook ha encontrado su propio rival, su propio dolor de cabeza. Facebook es un dolor de cabeza para Google… y ahora Pinterest es un dolor de cabeza para Facebook.

A mí personalmente no me gustaba mucho Facebook. A medida que te vas haciendo mayor vas perdiendo interés por hacer crecer vegetales en tu granja y además la gente que te interesa no actualiza su estado; por el contrario, gente a la que conoces poco o simplemente un poco repetitiva te llena el muro de cosas sin mucho sentido. El problema con Facebook es que no tiene en cuenta, digamos, tus Pintereses.

Por eso es por lo que esta red social es prometedora, porque tiene en cuenta tus intereses. Además, Mark Zuckerberg debería mirar a Pinterest de reojo, ya que puede hacer que su compañía Facebook valga menos en bolsa ahora que va a pasar por una IPO, vamos, que va a salir a bolsa. Quizá los inversores estén viendo que el ciclo de Facebook se acaba, ya que hay nuevas redes sociales en el horizonte, y eso puede hacer, como decía, que Facebook valga menos, ya que sus expectativas de comerse internet están pasando. Creo que Mark ha esperado demasiado para salir a bolsa, lo hace cuando la compañía ha pasado por su mejor momento, y eso se percibe como una trampa también. Zynga, la empresa de los jueguecitos en Facebook, salió a bolsa hace poco y en pocos meses ha perdido valor, veremos a ver qué pasa con Facebook.

Duendecillos, acólitos y ayudantes menores en internet

Hoy en día es bueno, cuando se va a lanzar una campaña web, un producto o servicio en internet, o un mensaje por las redes sociales (ya sean Facebook, Twitter o Youtube), contar con una serie de duendecillos, acólitos y ayudantes menores que den los primeros compases en la campaña.

Esto es, aquellos amigos, fans acérrimos, familiares, o personas de otra índole que por afinidad o necesidad van a estar de acuerdo con lo que hagas o digas sí o sí. Entonces serán estos los que primeramente harán like en tu post, o se harán seguidores rápidamente de la nueva cuenta, o cosas de estas. De esta manera obtenemos un beneficio doble:

  1. El post o mensaje se llena de comentarios previos a que lo vea la persona que lo tiene que ver, o sea, el cliente. Así, éste apreciará que ya hay un cierto movimiento y le será más fácil hacer like o comentar y
  2. Si un cliente despistado o con una percepción no muy buena del producto a priori (por el motivo que sea) ve que hay comentarios positivos en el post, entonces mejorará su percepción del producto o si está dubitativo el hecho de que haya personas a las que les haya gustado previamente mejorará igualmente la idea que se hace de ello e incluso se podrá alinear con los comentarios positivos que ya existen. Es decir, los duendecillos pueden iniciar una tendencia de comentarios buenos que luego la gente puede seguir.
Muchas personas en internet (por no decir todas) van con el turbo puesto y no prestan atención sobre quién ha dicho qué, así que si ven comentarios positivos de los acólitos probablemente no se pararán a pensar: un momento, ¿esto quién lo ha dicho?

Cómo evitar los trolls en internet

Llegamos a uno de los problemas más comunes para los blogueros o poseedores de alguna página o servicio en internet: Los trolls; esto es, aquellas personas que escudándose en el anonimato que proporciona la red o simplemente porque no tienen nada que perder insultan sin piedad o realizan comentarios negativos no constructivos sobre un tema, marca, contenido o servicio que está presente en internet.

Están por todas partes: En los foros, en Youtube, en tu blog, en Twitter, en Facebook… No voy a entrar en la naturaleza de estos elementos (porque tendríamos que adentrarnos un poquito en la misma naturaleza humana :( ) pero sí me centraré en cuáles pueden ser sus efectos para el bloguero y qué maneras hay de evitarlos.

Un troll puede arruinar una estrategia de comunicación haciendo parecer el contenido o marca o servicio poco cool o mala. Punto. No es crítico, pero afecta negativamente a la percepción que los demás lectores o usuarios tienen del servicio. Un ejemplo muy claro es que si en los comentarios de un vídeo de Youtube alguien deja un mal mensaje sobre el vídeo lo leerán el resto de personas que lean los comentarios de ese vídeo, y si no tienen una opinión formada sobre el contenido previamente o tiende a ser negativa (por el motivo que sea), ese comentario no va a ayudar a que la persona siguiente se forme una buena imagen del asunto. Si además, se crea la opinión generalizada de que el contenido es malo (es decir, triunfan los mensajes negativos sobre los positivos en una base de muchas opiniones), entonces puedes llegar a estar perdid@ porque muy posiblemente los demás se alinearán con la opinión generalizada.

Mi experiencia es la siguiente: Básicamente, los trolls no se van a leer tu artículo, ni tu respuesta a su crítica, por lo que seguirán armando bulla por mucho que les intentes contener con buenas palabras. Y puede darse el caso de que lleguen otros y se lean parcialmente tu artículo o vean parcialmente el contenido creado por ti e incluso se lean parcialmente lo que ha escrito el troll y tu respuesta amable a su crítica o reivindicación. Y dejen otro comentario negativo. Y así eternamente hasta que llegamos a la conclusión de que NO se puede intentar contener a un troll con buenas maneras. Pero entonces, ¿cuál es la solución?

Pues hay varias, aunque son pocas. La primera es sencilla: moderación. Es decir, que si entran los comentarios y tú los puedes ver primero entonces eliges cuáles salen a la luz y cuáles no; esto es de gran utilidad, puesto que los demás lectores no suelen saber si el foro o el registro de mensajes está moderado o no, por lo que se creen que todos los mensajes son espontáneos y no están filtrados ( :) ). Aunque lleva un poco de trabajillo, si los mensajes no son muy acuciantes es la manera óptima de moldear la percepción de los usuarios sobre el bien o servicio, ya que se fomenta la interactividad aunque no es totalmente espontánea.

La siguiente opción es eliminación a posteriori. Se pretende así eliminar el comentario tóxico para que esté lo menos posible en el aire. Normalmente las personas a las que se le ha eliminado un comentario desisten en su intento de continuar con su cruzada, aunque a veces se de el caso de que se forme un barullo todavía más grande porque “han borrado su comentario”. Es preciso administrar esta solución con cuidado, y previendo las consecuencias que puede acarrear y cómo actuar ante ellas.

El tercer caso es la ausencia de interactividad que, para mi gusto, a veces funciona. Lo que ocurre es que muchas veces lo que queremos es que haya interactividad, para fomentar las opiniones, etcétera. Pero es fundamental crear un buen ambiente y beneficioso para el contenido, porque si no no vale para nada el esfuerzo realizado. La televisión ha sido durante muchos años solo de ida o one way y tampoco nos quejábamos demasiado.

Es preciso, en la mayoría de los casos, tomar una decisión rápida y efectiva sobre el asunto, decidiendo previamente cómo se van a interpretar los mensajes de la gente; hay que obrar desde el inicio para que luego no te pille el toro.

Así que en definitiva, mi opinión es que cuando se pueda se moderen los comentarios o si no, se cierra el hilo y punto (mucha gente lo hace así y se evita líos y dolores de cabeza). Ahora viene lo bueno: ¿Qué medida usarías tú? (Y por favor no me dejes un troll en el mensaje porque tengo moderados los comentarios :) )

Cómo los nuevos ajustes de privacidad de Facebook afectan a tu negocio

FacebookLos nuevos ajustes de privacidad de Facebook, a mi entender, han sido un gran logro para el usuario, mas no así para todos aquellos que quieren promocionarse en la red social.

Aunque hay varios artículos pululando por internet que abarcan más que este, me centraré en una de las repercusiones que han tenido estos nuevos ajustes: los likes, comentarios y actualizaciones de estado ya no vuelan sin dirección fija por la red social.

Y es que como ahora la gente está más concienciada y tiene más herramientas suele poner que sus actualizaciones solo las vean “amigos” o como mucho “amigos de amigos”. ¿Qué implicaciones tiene esto? Pues que cuando tú haces like en algo, ese algo lo ven tus amigos, y nadie más. Quiere decir que las informaciones no van saltando de un bloque de noticias a otro sin rumbo fijo, sino que se quedan paradas según la configuración de privacidad de la persona que efectuó el like, el comentario o la actualización de estado. Esto también ocurre si ahora compartes el contenido con un grupo de amigos concreto de los que ya se usan (mejores amigos, conocidos, familia…). Tu actualización solo la verán personas en ese círculo y no saldrá de ahí.

Como decía al comienzo, es un gran avance para los usuarios por dos motivos: Controlas quién ve qué y además ya solo te llegan historias muy relevantes (de gente que conoces) a tu bloque de noticias. Pero para las empresas es peor, porque cuando alguien comparte el típico vídeo en Youtube (“me mola cantidad este vídeo, tal y cual”), la actualización de estado tiene menor recorrido por la red social y lo ve menos gente. De hecho, muchas empresas como Zynga (FarmVille o MafiaWars) se beneficiaban ampliamente de este sistema hasta que les pusieron coto con una actualización anterior, pero ahora todavía habrá más problemas para que los likes vuelen por Facebook.

Esta actualización de ajustes de privacidad viene impulsada por la irrupción en el mercado de Google+, red social copiada a imagen y semejanza de Facebook que implementó mejoras como una configuración y control más avanzado de privacidad, que ahora Facebook ha copiado para evitar que haya diferencias entre ambas redes.